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04/04/2018

El impulso de la desalinización y la extracción de aguas subterráneas evita la entrada en la fase de alerta por sequía

Desde finales de 2016, estas medidas han aportado más de 100 hm3 de nuevo recurso. Se ha ralentizado el descenso de reservas a los embalses y se ha ganado agua para un periodo superior a los 3 meses.

A pesar de que el sistema Ter Llobregat está por encima del 63% de la capacidad, se mantienen parte de estas soluciones a la espera de confirmar si el cambio de tendencia es momentáneo o bien sostenido en el tiempo.

El incremento de producción en las plantas desalinizadoras y la intensificación de extracciones de agua subterránea de los pozos recuperados en la pasada sequía en el tramo final del Llobregat han evitar la entrada en la fase de alerta por sequía, según datos de la Agencia Catalana del Agua (ACA).  

Con estas medidas aplicadas desde hace más de un año, se ha incrementado la disponibilidad de agua en 100 hm3, el que supone el consumo de agua de toda Cataluña para un periodo superior a los tres meses. 

Desde el mes de noviembre de 2016, las plantas desalinizadoras catalanas (Llobregat y Tordera) han incrementado de manera progresiva su producción de agua. La planta del Llobregat, que en condiciones normales funciona al 10% de su capacidad, ha llegado a producir al 85%. Aún así, desde hace unas semanas la desalinizadora está parada para tener malograda la captación de agua a raíz de los temporales marítimos registrados en las últimas semanas. Los trabajos de reparación ya se están llevando a cabo y se prevé que duren entre 2 y 4 meses.

En cuanto a la desalinizadora de la Tordera, actualmente funciona al 100% cuando en condiciones normales está operativa entre un 20 y un 25% de su capacidad.

La importancia de las aguas subterráneas

Durante la sequía de 2007 y 2008, las reservas subterráneas del acuífero del delta del Llobregat sirvieron para garantizar las demandas cuando los embalses estaban por debajo del 30% de su capacidad. En los últimos meses, estas reservas han ganado importancia en la gestión flexible y responsable de los recursos.

Con varios pozos recuperados en la pasada sequía, se han extraído en los últimos meses unos 4 hm3/mes, que han servido a la vez para retardar el descenso de los embalses. También se han reducido los desembalses para usos hidroeléctricos, hecho que ha permitido optimizar los volúmenes de agua embalsados.

Mantenimiento parcial de las medidas

A pesar de que el sistema Ter Llobregat se sitúa por encima del 63% de su capacidad, con un umbral que serviría para salir de la fase de prealerta, la ACA mantendrá parte de las medidas preventivas (principalmente la intensificación de extracciones de aguas subterráneas, puesto que la desalinización se va reduciendo de manera progresiva su producción) con el objetivo de comprobar si la recuperación de reservas es un hecho puntual o bien consolidado a largo plazo.

Escasez en los extremos del país

La situación de bajo volumen de reservas no se puede dar por finalizada y sobre todo si nos fijamos en los dos extremos del país. En la Alt Empordà, el embalse de Darnius Boadella está por encima del 40%. Con estos volúmenes, garantiza todas las demandas domésticas para todo un año, pero habrá que esperar las posibles lluvias de las próximas semanas para fijar las dotaciones para el riego. En la misma situación se encuentran los embalses de Siurana y Riudecanyes, al 15 y al 21%, respectivamente. En estas dos reservas, las demandas de abasto también están garantizadas pero habrá que ver en las futuras semanas si se registran lluvias para garantizar la campaña de riego.